Cada año, entre finales de mayo y junio, Gandia celebra el Corpus Christi, una fiesta que la ciudad mantiene viva desde 1391: danzas centenarias, cirios gigantes y calles alfombradas de murta en pleno Centre Històric.
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El Corpus de Gandia es una de las celebraciones más antiguas de la Comunidad Valenciana y, probablemente, la que mejor resume el carácter de la ciudad: por la mañana, la solemnidad de la Misa de Pontifical en la Colegiata; por la tarde, una fiesta de calle donde gigantes, cabezudos y danzas barrocas conviven con la procesión eucarística. Si tu visita coincide con ella, merece la pena organizar el día en torno a la Plaça Major.
Más de seis siglos de fiesta en la ciudad de los Borja
Gandia celebra el Corpus de manera continuada desde finales del siglo XIV, y la llegada de la familia Borja al ducado no hizo más que engrandecer la escenificación pública de la fiesta. No es casualidad que su epicentro sea la Insigne Colegiata de Gandia, el templo donde fue bautizado San Francisco de Borja, ni que la organización religiosa recaiga en el Arciprestazgo del Santo Duque, que agrupa a todas las parroquias de la ciudad. La parte cívica, con sus danzas de calle, la coordina la Associació Cultural Balls del Corpus de Gandia, heredera de un largo trabajo de recuperación folclórica que devolvió a la calle bailes que habían desaparecido en el siglo XIX.
Las danzas: la Moma, la Magrana y todo un bestiario festivo
La tarde del domingo, la Plaça Major se convierte en escenario de las Danses del Corpus, que después se repiten en varias paradas del recorrido de la procesión. Estas son las protagonistas:
- El Ball de la Moma — la joya de la fiesta, documentada en 1678. La Moma, vestida de blanco con velo y corona floral, encarna la Virtud; a su alrededor, siete Momos con antifaces negros representan los pecados capitales, que acaban rindiéndose ante ella.
- La Dansà de la Magrana — un baile de cintas de colores trenzadas en torno a un poste coronado por una granada de madera que, al final, se abre en gajos y revela una pequeña custodia en su interior.
- El Ball de Cavallets — documentado en 1615, ocho niños cabalgan caballitos de cartón evocando el séquito de los Reyes Magos.
- Els Gegants de Gandia — parejas de gigantes que representan las tres culturas y desfilan al son del tabal i dolçaina.
- El Ball de Cabets — cabezudos de gesto grotesco y satírico, el contrapunto burlón del cortejo.
- Ball de Bastons, Ball d’Arquets, Dansà dels Llauradors y Vetes de Sueca — paloteos de aire guerrero, arcos floridos, ofrendas de la huerta y cintas de seda que completan el elenco.
La procesión: els Cirialots y el aroma de la murta
Al caer la tarde llega el momento más solemne. Delante de la Custodia avanzan els Cirialots: 26 hombres caracterizados como los ancianos del Apocalipsis, con largas barbas y pelucas blancas, portando cirios de unos 2,65 metros y cerca de 15 kilos cada uno. La Custodia va escoltada por la Hermandad de la Santa Cena del barrio de Santa Anna, y todo el cortejo discurre sobre la enramada de murta que cubre las calles del casco antiguo: al pisarla, el mirto desprende un aroma que impregna todo el recorrido. Es uno de esos detalles sensoriales que no se olvidan.
Los dulces del Corpus: la Delicà y otros clásicos de la Safor
La fiesta también se come. El dulce por excelencia es la Delicà de Gandia, elaborado por pastelerías autorizadas de la ciudad sobre una base de panquemado con yema, almendra, naranja confitada, pasas y nueces. Su nombre viene de una leyenda local: la de una joven tan delicada que murió al caerle encima un pétalo de jazmín — aunque la versión histórica habla de un fragmento de piedra desprendido del rosetón de la Colegiata. Completan la mesa el arnadí de calabaza o boniato, herencia de la repostería andalusí, la Corona de Gloria, la Casca de Reis y la crujiente reganyà.
Claves para vivirlo
- Cuándo — es fiesta movible, ligada al calendario de Pascua: cae entre finales de mayo y junio, y los actos centrales se concentran en domingo. La programación de cada año la publica el Ajuntament de Gandia.
- Dónde — Plaça Major, Colegiata y calles del Centre Històric, con paradas coreográficas a lo largo del recorrido de la procesión.
- Cuánto cuesta — nada: danzas, procesión y actos culturales son de acceso libre.
- Un consejo — llega con tiempo a la Plaça Major para ver las danzas de la tarde; es el momento de mayor afluencia y el mejor sitio para verlas de cerca.
El Corpus valenciano aspira además a ser declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, una candidatura que reconoce el trabajo de ciudades como Gandia por mantener vivas sus danzas, su música de dolçaina y su procesión. Si buscas una fecha para conocer el Centre Històric en su versión más auténtica, esta es una apuesta segura.


