Tío de la Porra de Gandia: la tradición que abre la Fira i Festes

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El Tío de la Porra de Gandia es uno de los símbolos más queridos de la ciudad y la señal más reconocible de que empieza la Fira i Festes. Tambores, gafas negras, nariz postiza y una porra dorada convierten esta tradición en una escena perfecta para entender el carácter festivo de Gandia.

Para quien visita Gandia por primera vez, el Tío de la Porra no es solo un pasacalle pintoresco. Es el arranque popular de las fiestas patronales, una tradición con más de siglo y medio de recorrido que mezcla humor, música de percusión, memoria escolar y patrimonio local.

Qué es el Tío de la Porra

El Tío de la Porra encabeza una banda de tambores que anuncia el inicio de la Fira i Festes de Gandia. Su imagen es inconfundible: uniforme de inspiración militar, gafas oscuras, nariz postiza, gesto de farsa y el bastón dorado que da nombre al personaje.

El acto fue declarado Bien Inmaterial de Relevancia Local en 2012, una protección que reconoce su valor dentro de la cultura festiva valenciana. La propia orden patrimonial lo describe como una banda grotesca de tambores que recorre calles y colegios el primer día de feria para anunciar que empiezan las fiestas.

Cuándo verlo en Gandia

El momento clave llega el primer día de la Fira i Festes, que suele situarse entre finales de septiembre y principios de octubre. La programación cambia cada año, así que antes de organizar la visita conviene revisar la web oficial de Fira i Festes de Gandia.

La escena más esperada se vive por la mañana, cuando las bandas salen desde la Plaça Major y recorren la ciudad. Una de sus paradas más especiales son los colegios: allí se mantiene la llamada “liberación escolar”, el gesto simbólico por el que el Tío de la Porra anuncia a los niños que las clases se interrumpen y que la fiesta ya está en la calle.

Una tradición con historia

La tradición hunde sus raíces en la Gandia del siglo XIX. Las investigaciones citadas en la declaración patrimonial relacionan su origen con el tambor mayor de la Milicia Nacional, una figura que comunicaba avisos oficiales en una ciudad todavía marcada por formas antiguas de vida urbana.

Con el paso del tiempo, aquel aviso solemne se transformó en una comparsa satírica. En 1871 aparece vinculada al antiguo “Figurón”; en 1929 se consolida el uniforme de granadero; en 1931 figura ya el nombre popular de Tío de la Porra en el programa festivo, y desde 1934 está documentada su entrada en centros escolares.

Por qué llama tanto la atención

  • La máscara: gafas negras y nariz postiza despersonalizan a los participantes y refuerzan el tono de farsa.
  • La percusión: bombos y tambores anuncian la fiesta antes incluso de ver llegar a la comitiva.
  • La porra dorada: funciona como bastón de mando y concentra la imagen ceremonial del personaje.
  • La participación: estudiantes, bandas sénior y colectivos locales mantienen viva una tradición que se reconoce en toda la ciudad.

Un plan para vivir la Fira i Festes

Si viajas a Gandia durante la Fira i Festes, ver al Tío de la Porra ayuda a entender la ciudad desde dentro. El acto conecta el Centre Històric, la memoria de los colegios, la música popular y el ambiente de calle que caracteriza estas jornadas.

Después del recorrido, el centro suele continuar con programación cultural, visitas guiadas, teatro, música y actividades familiares. Para una escapada completa, merece la pena combinar la mañana del Tío de la Porra con un paseo por el entorno de la Colegiata, el Palau Ducal dels Borja y el Passeig de les Germanies.

Tío de la Porra durante la Fira i Festes de Gandia
El Tío de la Porra, una de las imágenes más reconocibles de la Fira i Festes de Gandia.