Entre Pego y Oliva, al sur de Gandia, el Parque Natural de la Marjal de Pego-Oliva conserva unas 1.255 hectáreas de humedal. Ríos, ullals, carrizales y arrozales crean un paisaje que se conoce mejor por sus itinerarios oficiales.
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La marjal puede visitarse durante todo el año, pero no es una red de senderos abierta sin límites. Caminos agrícolas, cursos de agua y zonas de cría conviven dentro del espacio protegido. Elegir un recorrido señalizado permite disfrutarlo sin interferir en su conservación.
De antigua albufera a marjal de agua dulce
El parque ocupa una antigua bahía separada del Mediterráneo por una restinga. Los sedimentos fueron rellenando la albufera hasta formar una llanura húmeda alimentada por acuíferos. El sistema dunar de la playa de l’Ahuir permite reconocer esa relación entre mar, arena y humedal en otro paisaje protegido de la Safor.
La Marjal de Pego-Oliva fue declarada Parque Natural en 1994. También forma parte de la Lista Ramsar de humedales de importancia internacional, es Zona de Especial Protección para las Aves y está integrada en la Red Natura 2000. Estas figuras reconocen tanto su biodiversidad como su papel en las migraciones entre Europa y África.

Bullent, Racons y ullals: el sistema de agua
La calidad ambiental del humedal depende de las surgencias subterráneas o ullals que reciben agua de las sierras de Mostalla, Migdia y Segària. El riu Bullent, también llamado Vedat, recorre el sector norte. El riu Racons o Molinell delimita el sur y contribuye al drenaje de la marjal. Acequias, canales y compuertas completan una red transformada durante siglos para regular la inundación.
El arrozal forma parte de este paisaje cultural. En torno a 300 hectáreas se dedican al cultivo, y sus ciclos modifican el aspecto del parque: campos secos, parcelas inundadas y superficies verdes se suceden según las labores agrícolas y la disponibilidad de agua. Los caminos entre arrozales son espacios de trabajo; deben recorrerse solo cuando sean públicos o formen parte de un itinerario autorizado.

Qué ver en la Marjal de Pego-Oliva
- Muntanyeta Verda: un pequeño promontorio con mirador panorámico, área de descanso y punto de partida de la ruta roja.
- Bassa de Sineu: una balsa de agua permanente con pasarela y pantalla de observación para contemplar aves sin acercarse a las zonas de refugio.
- Riu Bullent y Parà de Sant Pere: el río y su sistema histórico de compuertas muestran cómo se ha gestionado la inundación de los arrozales.
- Font Salada o Font Salà: un ullal de agua salobre utilizado como espacio recreativo. No es un balneario ni deben atribuirse propiedades medicinales a sus aguas.
- Riu Racons: el sector meridional ofrece otro paisaje de canales, vegetación de ribera y campos cultivados.
Rutas oficiales y acceso al parque
El artículo antiguo proponía un recorrido de 6,85 kilómetros basado en trazados de terceros. Esa distancia no corresponde a una ruta oficial del parque y puede atravesar caminos agrícolas o tramos cuya situación cambia. Para una visita segura conviene elegir entre los itinerarios reconocidos por la Generalitat:
- Ruta roja de la Muntanyeta Verda: recorrido circular de unos 2,7 kilómetros y dificultad baja, adecuado para una primera panorámica.
- Ruta azul o ciclovía: itinerario pensado para recorrer en bicicleta distintos sectores del parque por la red autorizada.
- Itinerario ornitológico del Bullent: permite conocer el río y los ambientes húmedos del sector norte.
- Itinerario ornitológico del Racons: recorre el sector sur y sus hábitats de ribera y arrozal.

Desde Gandia se llega por la N-332 o la AP-7 hacia Oliva y Pego. La CV-678 cruza el humedal y comunica varios accesos, pero es preferible dirigirse a los puntos de inicio señalizados y utilizar únicamente las zonas de estacionamiento habilitadas. Antes de salir, consulta mapas, avisos y posibles cierres en la web oficial del Parque Natural.
Aves y paisaje a lo largo del año
La primavera concentra la actividad reproductora de aves como cigüeñuelas y fumareles. En esta época es especialmente importante mantener distancia, no abandonar las pasarelas y evitar ruidos. El otoño y el invierno incorporan aves acuáticas migratorias e invernantes, mientras que el verano ofrece un paisaje condicionado por el arrozal, las altas temperaturas y la menor comodidad para caminar a mediodía.
El parque también protege peces amenazados como el samaruc y el fartet. Desde 2019 participa en trabajos de recuperación del águila pescadora. Para observar fauna bastan prismáticos y distancia: acercarse a nidos, alimentar animales o utilizar drones sin autorización altera aquello que se ha venido a contemplar.

Cómo realizar una visita responsable
- Sigue la señalización: no entres en parcelas agrícolas, compuertas, zonas de nidificación ni caminos cerrados.
- Lleva al perro atado: evita que se acerque a la fauna o entre en ríos y ullals.
- No extiendas el baño a otros cursos de agua: la Font Salada tiene un uso recreativo regulado, pero los ríos y manantiales son hábitats sensibles.
- Evita las horas de más calor: hay poca sombra; lleva agua, protección solar y calzado adecuado incluso en rutas cortas.
- Consulta los avisos: el riesgo de incendio, las tareas agrícolas o las actividades autorizadas pueden modificar temporalmente un acceso.
- Deja el lugar como lo encontraste: no recojas plantas, no alimentes animales y retira todos tus residuos.
Esta marjal no debe confundirse con la Alqueria del Duc y la Marjal de Gandia. Son dos humedales diferentes de la Safor y ofrecen visitas complementarias: Pego-Oliva destaca por la amplitud de su parque natural, los ríos y el arrozal; Gandia permite combinar naturaleza, patrimonio histórico y un recorrido más próximo a la ciudad.
