En lo alto del barrio de Santa Anna, una ermita nacida entre los siglos XIV y XV reúne arquitectura gótica, reformas barrocas y algunas de las tradiciones religiosas más antiguas de Gandia. El santuario de Santa Ana es también el punto de partida y regreso de las fiestas patronales que cada mes de julio conectan el cerro con la parroquia del barrio.
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La subida por el Calvario conduce hasta una explanada abierta sobre la ciudad, la huerta y las montañas de la Safor. Allí se levanta este pequeño santuario, reconocido como Bien de Relevancia Local, en un entorno que conserva capillas, estaciones del viacrucis y la memoria de siglos de devoción popular.
Una historia ligada a la antigua patrona de Gandia

Las primeras referencias documentales relacionadas con la ermita se remontan a 1372 y al cerro de «Sent Ana» en 1380. En 1421 ya consta la costumbre de bajar la imagen en procesión para pedir protección ante sequías, epidemias, inundaciones o plagas. La talla permanecía en la ciudad hasta que pasaba la calamidad y después regresaba al santuario acompañada por una celebración de agradecimiento.
Santa Ana fue patrona de Gandia hasta 1882. El lugar tuvo además una función asistencial: la ermita y sus alrededores sirvieron como espacio de refugio y aislamiento para enfermos de peste y lepra. Desde 1809, los padres escolapios administran el recinto, que es de propiedad municipal, y lo han mantenido como espacio religioso y cultural.
Del gótico al barroco popular

El edificio permite leer su evolución a simple vista. De la construcción primitiva conserva arcos góticos apuntados de ladrillo, mientras que la ampliación de mediados del siglo XVIII define buena parte de su imagen actual: fachada de cornisa mixtilínea, espadaña, bóveda de cañón y un notable zócalo de azulejos valencianos policromados.
Adosada al muro meridional se encuentra la antigua vivienda del ermitaño, distribuida en dos plantas y reconocible por sus muros blancos, la cubierta de teja y las rejas de sus ventanas. Estas dependencias recuerdan que el lugar no fue únicamente un templo, sino también un espacio habitado y atendido de forma permanente.

Entre las piezas vinculadas al santuario sobresale la talla gótica de Santa Ana con la Virgen en brazos, fechada en la segunda mitad del siglo XIV. La escultura original, de unos 65 centímetros, se conserva en las Escuelas Pías por motivos de seguridad; en la ermita se venera una réplica. El conjunto incluye también el camino del Calvario y, a mitad de la subida, la pequeña ermita de Santa María Magdalena, reconstruida en 1994.
Fiestas patronales: la bajada y la subida de Santa Ana
La tradición sigue viva cada verano. El 25 de julio la imagen baja en procesión desde la ermita hasta la parroquia de Santa Ana; el 26 de julio, festividad de la santa, regresa al santuario después de la celebración religiosa. Es un recorrido que mantiene el vínculo histórico entre el cerro, el barrio y la antigua patrona de Gandia.
El cartel parroquial de 2026 anuncia los siguientes actos:
- Viernes 24 de julio, 18:30 h: eucaristía con motivo de la festividad de Santiago Apóstol.
- Sábado 25 de julio, 18:30 h: eucaristía.
- Sábado 25 de julio, 21:30 h: procesión de bajada de la Patrona desde la ermita.
- Domingo 26 de julio, 09:00 h: eucaristía en la ermita de Santa Ana.
- Domingo 26 de julio, 21:00 h: eucaristía en la parroquia y, a continuación, procesión de subida de la Patrona.
Cómo acercarse al santuario
La experiencia comienza al pie del cerro y continúa a pie por el camino del Calvario. Conviene llevar calzado cómodo y evitar las horas de más calor en verano. Como no hay un horario turístico estable publicado para visitar el interior fuera de los actos religiosos, es recomendable comprobar la apertura antes de subir. Puedes consultar más información histórica en la web de la Escola Pia de Gandia y localizar el entorno en Google Maps.

