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Iglesia de San Nicolás de Bari en el Grau de Gandia

Frente a la dársena del Grau, la iglesia de San Nicolás de Bari parece avanzar hacia el puerto como un barco. Inaugurada en 1962, es una de las obras religiosas más singulares de la arquitectura moderna valenciana y una de las últimas grandes estructuras concebidas por Eduardo Torroja.

Su interés no se limita a la silueta exterior. La planta trapezoidal, las cubiertas plegadas de hormigón, la luz que recorre la nave y su relación directa con el barrio marinero convierten el templo en una visita diferente dentro de Gandia.

De la antigua ermita al templo inaugurado en 1962

La devoción a San Nicolás en el Grau es mucho más antigua que el edificio actual. Ya en 1373 aparece documentada una ermita dedicada al santo junto al río y al antiguo molino. El templo que la sustituyó en el siglo XIX quedó gravemente dañado durante la Guerra Civil y fue demolido en 1953. Durante los años siguientes, la comunidad celebró el culto de forma provisional en un pabellón portuario utilizado como lonja de pescado.

El crecimiento del barrio y la actividad del puerto hicieron necesario un edificio de mayor capacidad. El anteproyecto se encargó en 1958 y el proyecto tomó forma al año siguiente. Las obras comenzaron a finales de los años cincuenta y el nuevo conjunto, formado por iglesia, claustro y casa abacial, abrió al culto en 1962, aunque algunos remates y documentos técnicos se prolongaron después.

Gonzalo Echegaray y la ingeniería de Eduardo Torroja

El proyecto reunió al arquitecto Gonzalo Echegaray Comba con los ingenieros de caminos Eduardo Torroja Miret y Jaime Nadal Aixalà. La participación de Torroja explica buena parte de la audacia estructural del templo: fue una de sus últimas obras antes de morir en junio de 1961. Su hijo, el ingeniero José Antonio Torroja, continuó la dirección técnica hasta la conclusión del edificio.

La iglesia pertenece al lenguaje del Movimiento Moderno, pero no renuncia a dialogar con el lugar. Vista desde el puerto, su volumen recuerda la proa de un navío. La imagen no es un simple recurso poético: la orientación, el perfil de las cubiertas y la posición aislada del conjunto refuerzan su presencia dentro de la historia del Grau de Gandia.

Una cubierta de hormigón sin pilares intermedios

Exterior de la iglesia de San Nicolás de Bari junto al puerto del Grau de Gandia
La silueta del templo y sus cubiertas de hormigón forman parte del paisaje portuario del Grau.

La nave tiene una planta trapezoidal que estrecha la perspectiva hacia el presbiterio. Sobre ella se elevan dos láminas plegadas independientes de hormigón armado, capaces de salvar un vano de unos 28 metros sin apoyos en medio del espacio de culto. Dos cables postesados ayudan a absorber las torsiones producidas por esta composición asimétrica.

La separación entre las cubiertas deja entrar una franja de luz cenital. Otras entradas laterales iluminan los muros y hacen que el techo parezca más ligero de lo que su material sugiere. Hormigón visto, ladrillo rojo, piedra, cerámica y hierro muestran cómo estructura y acabado se concibieron como una sola arquitectura, sin ocultar la función de cada elemento.

Qué ver en la iglesia de San Nicolás

  • La nave y el presbiterio: la planta dirige la mirada hacia el altar y permite comprender el efecto de las cubiertas sin soportes intermedios.
  • El mural cerámico de Nassio Bayarri: una gran composición abstracta y simbólica preside el altar mayor.
  • Las capillas laterales: se agrupan en el frente sur y pueden integrarse visualmente en la nave mediante muros bajos.
  • El claustro porticado: adopta una planta pentagonal irregular para ajustarse a la parcela y articula la iglesia con la casa abacial.
  • La fachada portuaria: el ojo de buey, las puertas de inspiración marinera y la imagen exterior de la Virgen del Carmen refuerzan la relación con la comunidad pesquera.

El valor del edificio ha sido reconocido por el registro de DOCOMOMO Ibérico, dedicado a la arquitectura del Movimiento Moderno. En 2024, la Generalitat Valenciana inició además el expediente para declararlo Bien de Interés Cultural con categoría de monumento.

Información práctica para la visita

  • Dónde: Avinguda de la Pau, 2, frente al puerto del Grau de Gandia — ver en el mapa.
  • Acceso: es un templo en uso y la entrada es libre mientras permanece abierto. Conviene evitar las celebraciones si el objetivo es contemplar con calma la arquitectura.
  • Horarios: cambian según la temporada y el calendario litúrgico. Antes de ir, consulta los avisos de la parroquia de San Nicolás.
  • Durante la visita: mantén el silencio y respeta las zonas reservadas al culto. El exterior y la perspectiva desde la dársena también forman parte esencial del recorrido.

Un paseo para entender el Grau

San Nicolás se visita mejor como parte de un paseo por el puerto. Desde la iglesia se puede continuar hacia la dársena, los tinglados, la Torre del Rellotge, la lonja y el Moll dels Borja. Este itinerario permite pasar de la arquitectura moderna a la memoria industrial y pesquera sin salir del barrio.

La relación con el mar continúa en la mesa: conocer la historia de la fideuà de Gandia ayuda a entender cómo el trabajo de las barcas y la cocina del puerto forman parte del mismo paisaje cultural que rodea a la iglesia.

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