Blog del hotel Borgia

·

Fideuà de Gandia: historia y tradición del plato marinero

La fideuà de Gandia nació de la cultura marinera del Grau y terminó convertida en el plato más reconocible de la ciudad. Su historia reúne una invención transmitida de forma oral, la evolución de la receta en los restaurantes del puerto y medio siglo de concurso gastronómico.

Hablar de fideuà es hablar también del Grau de Gandia, de sus barcas de pesca y de una cocina que aprovechaba el producto del Mediterráneo. El plato forma parte de la historia de Gandia, aunque su origen no esté documentado con la precisión de una receta escrita o un acta.

El nacimiento de la fideuà en el Santa Isabel

La tradición local sitúa el nacimiento de la fideuà a principios del siglo XX, a menudo hacia 1930, a bordo del Santa Isabel, una barca de arrastre o de bou que faenaba desde el Grau. La fecha es aproximada y el relato ha llegado hasta hoy a través de distintas versiones orales.

Una de ellas tiene como protagonista al cocinero Gabriel Rodríguez Pastor, «Gabrielo», ayudado por el joven Juan Bautista Pascual, «Zábalo». Según este relato, Gabrielo sustituyó el arroz por fideos con la esperanza de que el patrón, muy aficionado al arroz a banda, comiera menos y dejara una ración mayor a la tripulación. El resultado gustó más de lo previsto.

Otra versión atribuye la improvisación a Zábalo: al preparar la comida descubrió que no quedaba arroz y empleó fideos. No existe documentación contemporánea que permita escoger una explicación como definitiva. Lo común a ambas es el escenario —una jornada de pesca en el Santa Isabel— y una idea sencilla: trasladar los sabores de un guiso marinero a los fideos.

Del caldero marinero a la paella seca

Las primeras preparaciones a bordo habrían sido melosas y cocinadas en caldero, un recipiente más lógico en una embarcación. La historia del plato incorpora una segunda etapa en tierra. La Asociación Gastronómica Fideuà de Gandia vincula al cocinero Emilio López Bonías con la consolidación de la fideuà seca en paella plana, desde el Hotel Europa del Grau a partir de 1960.

Esta atribución no tiene por qué borrar la tradición del Santa Isabel: una cosa es el nacimiento popular de la idea y otra su transformación en el plato que se serviría después en la restauración. Los restaurantes del Grau ayudaron a fijar su carácter seco, su presentación en paella y su asociación inseparable con Gandia.

Qué lleva la fideuà de Gandia

Como ocurre con muchos platos tradicionales, existen debates sobre el grosor del fideo y numerosas variantes modernas. En este blog, la referencia es la receta tradicional de la fideuà de Gandia ya publicada: para seis personas utiliza fideos del número 4, cigalas, gambas, rape, tomate, ajo, pimentón, cebolla, azafrán, aceite de oliva y caldo de pescado.

La preparación comienza sofriendo el marisco. Después se incorporan el ajo, el pimentón y el tomate; el rape se añade sin freírlo por completo. Se vierte el caldo y, cuando hierve, se agregan los fideos para cocerlos a fuego medio. El sabor depende tanto del fondo marinero como del punto final, cuando el caldo se ha integrado y el fideo conserva su textura.

El concurso que convirtió una receta local en símbolo

La tercera gran etapa comenzó el 20 de junio de 1975, cuando el Hotel Bayren acogió la primera edición del Concurso Internacional de Fideuà de Gandia. La iniciativa del sector hostelero dio al plato una plataforma propia para reunir a cocineros, comparar técnicas y difundir el nombre de Gandia dentro y fuera de España.

El Hotel Borgia también forma parte de la historia del certamen: en 1993 ganó el Concurso Internacional de Fideuà de Gandia, un reconocimiento que vincula directamente a nuestro hotel con la tradición gastronómica que hoy divulga este blog.

El certamen alcanzó su 51.ª edición en 2026 y continúa celebrándose como referencia gastronómica de la ciudad. Más allá de los ganadores de cada año, su legado duradero es haber convertido una receta del Grau en patrimonio compartido y en una puerta de entrada a la cultura local.

Una tradición para conocer en el Grau

Probar una fideuà en Gandia permite relacionar el plato con su paisaje. El puerto, la lonja, los tinglados y el Moll dels Borja recuerdan la actividad marítima que explica su nacimiento. Muy cerca, la iglesia de San Nicolás de Bari, proyectada como una nave frente al agua, completa una visita al patrimonio del Grau.

La fideuà de Gandia no necesita una leyenda cerrada para conservar su fuerza. Precisamente sus relatos, su paso del caldero a la paella y la continuidad del concurso muestran cómo una solución nacida en el mar se convirtió en cultura gastronómica. Para ampliar la historia del certamen y la labor de difusión del plato puede consultarse la web oficial de la Asociación Gastronómica Fideuà de Gandia.

Compartir