Gandia y La Safor concentran un patrimonio extraordinario: del legado Borja al arte paleolítico, pasando por joyas góticas, monasterios milenarios y humedales protegidos. Esta selección reúne las visitas imprescindibles para descubrir su historia, su arte y su naturaleza en pocos kilómetros.
La Colegiata de Santa María
La Seu de Gandia es una imponente colegiata de gótico valenciano levantada entre los siglos XIV y XVI sobre un templo de 1245. En 1500, una bula del papa Alejandro VI elevó la parroquia a colegiata gracias a María Enríquez de Luna. Conserva nave única con bóvedas de crucería, capillas laterales —destaca la de San Francisco de Borja, patrón de la ciudad— y dos magníficas portadas góticas: la de Santa María y la de los Apóstoles. Su campanario, obra del monje Onofre Trotonda, domina el casco antiguo. Declarada Monumento Histórico Nacional en 1931, preside la plaza mayor junto al Ayuntamiento.
Residencia de los duques reales de la Corona de Aragón en el siglo XIV y, desde 1485, sede de los Borja —dinastía vinculada al palacio hasta 1740—. La visita recorre el Salón de Coronas, el Oratorio del Santo y la espectacular Galería Dorada, levantada en el XVIII para conmemorar la canonización de San Francisco de Borja. Tras una austera fachada gótica se esconde un interior remodelado entre los siglos XV y XIX, con capas de gótico, renacimiento, barroco y neoclásico. Es el principal atractivo cultural de Gandia. En el hotel ofrecemos un 20% de descuento a nuestros clientes para visitar el Palacio Ducal.
El Castillo de Bairén (o Bayrén), de origen musulmán, se sitúa sobre un cerro de Gandia donde existió la antigua medina de Al-Bayren. Fue conquistado por Jaime I y fue escenario de una histórica batalla de El Cid en 1097. Actualmente, puedes explorarlo mediante visitas guiadas o atractivas rutas de senderismo.
Fundado en 1388 en Alfauir, a 8 km de Gandia, fue impulsado por Pere March —padre del poeta Ausiàs March— y, desde el XVI, protegido por los Borja. Combina gótico, mudéjar, barroco y neoclásico, y está declarado BIC desde 1994. La visita recorre el acueducto gótico, el claustro mudéjar, la sala capitular, el refectorio y unos jardines románticos especialmente bellos en primavera.
Yacimiento del Paleolítico Superior con ocupación humana de más de 20.000 años y fama mundial por sus más de 6.000 plaquetas de piedra caliza decoradas, el mayor depósito de arte mueble paleolítico conocido. Las excavaciones de Lluís Pericot sacaron a la luz la mayor parte del conjunto. BIC y candidata a Patrimonio Mundial UNESCO, la visita arranca en el Centro de Interpretación Parpalló-Borrell.
Reserva de humedales protegida por la Red Natura 2000, con estanques, ullals y acequias entre Gandia, Xeresa y Xeraco. La preside la Alquería del Duc, antigua fortaleza costera y residencia señorial de los Borja. Alberga aves acuáticas, anguilas, anfibios y un tapiz de nenúfares, cañizo y juncos. Se recorre por pasarelas de madera accesibles que llegan a los ullals de l'Estany y de la Perla.
Ubicado en el conjunto monumental del Hospital de Sant Marc, recorre la prehistoria de La Safor desde el Paleolítico hasta la Edad de los Metales. Reúne piezas de yacimientos europeos clave como Bolomor, Parpalló y les Meravelles, con pinturas rupestres, herramientas, sílex, cerámica decorada y adornos en piedra, hueso y concha.
El convento, fundado en 1431 por Violante de Aragón, custodia una de las colecciones de arte religioso más importantes de la Comunitat Valenciana, fruto del legado de la familia ducal Borja a las clarisas. Reúne obras de Paolo da San Leocadio, Nicolau Falcó, Joan de Joanes y José de Ribera, además de esculturas, relicarios y orfebrería.
Centro de interpretación de las Fallas, Patrimonio Cultural Inmaterial UNESCO, que descubre la fiesta a través de escenas inmersivas con ninots indultats, instrumentos festivos, indumentaria tradicional y el proceso completo de creación de una falla hasta la cremà. Sus aplicaciones multimedia permiten componer virtualmente una mascletà o seguir paso a paso el oficio del artista fallero.