Francisco de Borja (Gandia, 1510-Roma, 1572) fue cortesano, virrey de Cataluña, IV duque de Gandia y, más tarde, tercer superior general de la Compañía de Jesús. Su vida permite comprender cómo se cruzaron el poder nobiliario, la reforma religiosa y el desarrollo cultural de la Gandia del siglo XVI.
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Lejos de una biografía reducida a una conversión repentina, su trayectoria fue una transformación gradual. Antes de ingresar en la Compañía de Jesús gobernó territorios, formó una familia y promovió instituciones que todavía forman parte del paisaje urbano de Gandia.
De Gandia a la corte de Carlos V
Francisco nació el 28 de octubre de 1510 en el Palau Ducal. Era hijo del III duque de Gandia y bisnieto, por vía paterna, del papa Alejandro VI. Las Germanías marcaron su infancia y motivaron su traslado a Zaragoza, donde continuó su formación.
En 1529 se casó con Leonor de Castro, dama de la emperatriz Isabel de Portugal. Tuvieron ocho hijos y vivieron cerca de la corte imperial. La muerte de Isabel en 1539 dejó una huella profunda en Francisco y fue recordada después como un momento de reflexión sobre la fragilidad del poder. La frase que tradicionalmente se le atribuye ante el féretro no puede tratarse como una transcripción segura; su evolución religiosa se desarrolló durante los años siguientes.

Ese mismo año fue nombrado virrey de Cataluña. Ejerció el cargo hasta 1543, cuando heredó el ducado tras la muerte de su padre y regresó a Gandia.
Francisco de Borja como IV duque de Gandia
Como duque administró sus estados y promovió actuaciones en la ciudad. La historia oficial del Palacio Ducal de los Borgia le atribuye la ampliación de las murallas, la reforma del antiguo Hospital de Sant Marc y el impulso del colegio que dio origen a la Universidad de Gandia.
La antigua Universidad de Gandia quedó constituida en 1549 como la primera universidad dirigida por la Compañía de Jesús. Aquel proyecto vinculó de forma duradera el nombre de Francisco de Borja con la educación y dejó una huella reconocible en el actual conjunto de las Escuelas Pías.
De duque a jesuita
Tras la muerte de Leonor en 1546, Francisco comunicó a Ignacio de Loyola su deseo de entrar en la Compañía. El proceso fue prudente: debía asegurar la continuidad familiar, ordenar sus responsabilidades y completar su formación. Emitió votos en 1548, obtuvo el doctorado en teología en 1550 y renunció al ducado en favor de su hijo Carlos. En 1551 fue ordenado sacerdote.

En la orden asumió responsabilidades crecientes. Fue comisario general para España desde 1554 y en 1565 fue elegido tercer superior general, después de Ignacio de Loyola y Diego Laínez. Durante sus siete años al frente de la Compañía trabajó en su organización, en la formación y en la expansión de una orden todavía joven. Murió en Roma el 30 de septiembre de 1572.
Canonización y memoria artística
Francisco de Borja fue beatificado en 1624 y canonizado por Clemente X en 1671. Su imagen se difundió mediante pinturas y esculturas que subrayaron distintos aspectos de su memoria: la renuncia al poder, la acción pastoral o su condición de santo jesuita. Estas obras son interpretaciones posteriores y no documentos directos de los episodios representados.
La iconografía del santo sigue presente en las calles de Gandia: desde 2022, la fachada del Hotel Borgia luce un mural monumental de San Francisco de Borja pintado por Diego As, con la calavera coronada como atributo central.


Dónde seguir su huella en Gandia
- Palau Ducal dels Borja: casa natal y principal espacio para conocer su etapa como duque.
- Antigua Universidad: el conjunto de las Escuelas Pías recuerda el proyecto educativo que promovió.
- Colegiata de Santa María: la visita a la Colegiata incorpora la memoria del lugar donde fue bautizado.
- Hospital de Sant Marc y Santa Clara: el actual Museo de Santa Clara, instalado en parte del antiguo hospital, ayuda a ampliar el contexto artístico y religioso de los Borja.
Para ampliar la biografía, pueden consultarse la semblanza oficial de la Compañía de Jesús y la ficha del Palau Ducal.
