La historia de Gandia va del Paleolítico superior de la Cova del Parpalló a la actual capital de la Safor, pasando por el castillo andalusí de Bairén, la vila de Jaume I, la corte de los Borja y el puerto de la naranja. El artículo la ordena por épocas y enlaza en cada una los lugares donde aún puede visitarse.
Contenidos
Pocas ciudades de su tamaño concentran tanta historia visitable; cada sección remite a la guía del blog que amplía el monumento o el personaje correspondiente.
Los primeros pobladores: del Parpalló al MAGa
Los vestigios humanos más antiguos del término aparecieron en la Cova del Parpalló, que reunió una de las mayores colecciones de arte mueble paleolítico del mundo: más de 5.000 plaquetas grabadas y pintadas. La Cova de les Meravelles y la Cova del Bolomor completan el capítulo prehistórico de la comarca. Buena parte de los hallazgos se expone en el Museo Arqueológico de Gandia (MAGa), instalado en el antiguo Hospital de Sant Marc; el interior del Parpalló solo se visita en salidas guiadas con reserva previa.
Bairén, la Gandia andalusí
En época andalusí el territorio se organizó en torno al Castell de Bairén y una red de alquerías en la llanura del Serpis, entre ellas Beniopa, Benipeixcar y Benirredrà. En 1097 sus laderas acogieron la batalla de Bairén, donde Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid, y Pedro I de Aragón vencieron a los almorávides; la crónica Historia Roderici recoge la primera mención escrita del castillo. La guía del Castillo de Bairén detalla la subida al parque arqueológico y los restos conservados.
Jaume I y el nacimiento de la vila
La conquista cristiana se cerró entre 1239 y 1240, cuando el alcaide musulmán entregó el castillo a Jaume I mediante una capitulación pactada. El topónimo aparece por escrito en 1249 en el Llibre del Repartiment, bajo las grafías Candia o Candie, y la población se concentró en una villa nueva amurallada en la llanura, germen del actual Centre Històric. La entrada sobre Jaume I y Gandia amplía el paso del castillo a la vila.
El Ducado Real y la corte de Alfons el Vell
En 1323 Jaume II concedió el señorío de Gandia al infante Pere d’Aragó, y en 1399 Martín I el Humano lo elevó a Ducado Real en favor de Alfons el Vell, residente en la villa. Su gobierno impulsó el arranque del Palau Ducal, la fundación del Hospital de Sant Marc y el inicio de la iglesia gótica de Santa María en 1372; el Corpus Christi de Gandia está documentado desde 1391. La entrada sobre el Ducado de Gandia recorre la trayectoria completa del título.
El siglo de oro de las letras valencianas
Durante el siglo XV la corte ducal atrajo a los grandes nombres de la literatura en valenciano. Ausiàs March (1397-1459), señor de Beniarjó, Joanot Martorell, autor de Tirant lo Blanch, y Joan Roís de Corella (1435-1497) forman la nómina que liga el siglo de oro valenciano a Gandia y la Safor.
Los Borja, de Roma a Gandia
El 20 de diciembre de 1485 el cardenal Rodrigo de Borja, futuro papa Alejandro VI, compró el ducado a Fernando el Católico para su hijo Pedro Luis, primer duque Borja. Muerto Pedro Luis en 1488, heredó el título su hermano Juan, casado con María Enríquez de Luna, regente del ducado e impulsora de la Colegiata de Santa María, elevada a colegiata en 1499.
Francisco de Borja y la primera universidad jesuita
En 1510 nació en el Palau Ducal dels Borja el futuro San Francisco de Borja, cuarto duque de Gandia, virrey de Cataluña y tercer general de la Compañía de Jesús, canonizado en 1671. Reforzó las murallas y promovió un colegio que la bula de Paulo III del 4 de noviembre de 1547 convirtió en la Universidad de Gandia, inaugurada en 1548 y primera del mundo regentada por los jesuitas.
El azúcar, los moriscos y la crisis de 1609
Los siglos XV y XVI fueron también los de la caña de azúcar, prensada en los trapigs de complejos agrarios como la Torre dels Pares, reconstruida por los jesuitas en el XVI. La expulsión de los moriscos decretada por Felipe III en 1609 dejó al ducado sin la mano de obra del azúcar y abrió una larga etapa de crisis, bancarrota señorial y despoblación; los duques acabaron trasladando su residencia a Madrid.
De la seda a la naranja: el puerto y el tren dels Anglesos
La recuperación llegó en el siglo XVIII, bajo el reinado de Carlos III: en 1772 se levantó la fachada neoclásica del Ayuntamiento. En el XIX, tras la crisis de la seda, la naranja tomó el relevo y exigió infraestructura: las obras del puerto comenzaron en 1886 y el ferrocarril Alcoy-Gandia, el popular tren dels Anglesos, se inauguró oficialmente el 24 de enero de 1893, explotado por una compañía británica. La entrada sobre el Grau de Gandia cuenta la vida marinera del barrio portuario, y el antiguo corredor ferroviario se recorre hoy por la Vía Verde del Serpis.
Siglo XX: guerra, turismo y una ciudad más grande
Durante la Guerra Civil, el puerto y el núcleo urbano sufrieron bombardeos, y la población se protegió en los refugios antiaéreos de Gandia, entre ellos el de la Plaça del Prado, hoy parcialmente musealizado. A partir de los años sesenta llegaron el turismo de sol y playa y la rápida urbanización de la Playa de Gandia; en 1965, Beniopa y Benipeixcar se anexionaron al término municipal y hoy son barrios de Gandia.
Cómo visitar hoy cada época
Para ordenar la visita al Centre Històric resulta muy útil la ruta urbana «Territorio Borgia», y la tarjeta La Visit Gandia agrupa la entrada a los principales espacios culturales. Horarios, tarifas y visitas guiadas cambian según la temporada; conviene confirmarlos en la web oficial de Visit Gandia antes de organizar el día.
